Cambiar la distribución de una vivienda puede transformar por completo la forma de utilizarla. Una de las modificaciones que más posibilidades ofrece consiste en mover la cocina de sitio, especialmente en pisos antiguos cuya distribución responde a necesidades muy diferentes de las actuales.
Trasladarla a otra habitación puede permitir crear una zona de día más amplia, aprovechar mejor la luz natural o liberar una estancia, sin embargo, la ubicación de una cocina está condicionada por diferentes instalaciones y características del edificio, de manera que su traslado requiere estudiar previamente la vivienda.
¿Es posible mover la cocina de sitio?
En muchas viviendas, sí. La cuestión está en determinar hasta dónde pueden trasladarse las instalaciones existentes y qué modificaciones exige la nueva ubicación.
Durante el estudio previo resulta especialmente importante conocer dónde se encuentran las bajantes, las conducciones de agua, los sistemas de ventilación y el resto de instalaciones necesarias. Cuanto más alejada esté la futura cocina de determinados puntos, mayor puede ser la complejidad de la obra.
Por esta razón, dos pisos con dimensiones y distribuciones similares pueden ofrecer posibilidades muy distintas. Antes de diseñar la nueva cocina conviene comprobar técnicamente si el planteamiento puede ejecutarse de una manera razonable.
El desagüe y las bajantes condicionan buena parte de la reforma
Uno de los primeros aspectos que hay que estudiar al cambiar la cocina de sitio es la evacuación del agua utilizada por el fregadero y el lavavajillas.
Las tuberías de desagüe necesitan mantener una pendiente adecuada hasta alcanzar la bajante correspondiente. Cuando la cocina se desplaza demasiado lejos, conseguir esa inclinación puede exigir elevar parcialmente el pavimento, modificar recorridos o buscar soluciones alternativas que aumentan la complejidad de los trabajos.
La ubicación de las bajantes tiene, por tanto, mucha importancia. Situar la nueva cocina relativamente cerca de una de ellas suele facilitar el proyecto, aunque la distancia por sí sola tampoco determina si el traslado será posible.
Hay que estudiar el recorrido completo de la instalación y las características constructivas de la vivienda antes de tomar una decisión.
Ventilación y salida de humos
Una cocina necesita resolver correctamente tanto la ventilación del espacio como la extracción asociada a la zona de cocción. El Código Técnico de la Edificación establece condiciones específicas de ventilación para cocinas, baños y aseos dentro de las viviendas.
Cuando se plantea una nueva ubicación, conviene comprobar qué sistema existe en el edificio y las posibilidades de conexión desde la futura cocina. La solución dependerá de las características de la vivienda, del edificio y del alcance concreto de la reforma.
Este punto resulta especialmente importante en reformas en las que se quiere trasladar una cocina interior hacia el salón para crear un espacio abierto. El diseño debe integrar desde el principio las necesidades técnicas de ventilación para evitar descubrir limitaciones cuando la distribución ya está decidida.
Qué instalaciones hay que adaptar al mover una cocina
Además de los desagües y la ventilación, trasladar la cocina implica llevar diferentes servicios hasta su nueva posición. Durante el proyecto habrá que estudiar, entre otros, los siguientes elementos:
- Abastecimiento de agua. Las tomas de agua fría y caliente deben llegar hasta el fregadero y los electrodomésticos que las necesiten.
- Instalación eléctrica. La nueva distribución requiere planificar enchufes, iluminación y circuitos adecuados para los distintos equipos de cocina.
- Gas, cuando exista. Si la vivienda utiliza una instalación de gas, cualquier modificación debe realizarse teniendo en cuenta sus requisitos técnicos y de seguridad.
- Desagües. El recorrido hasta la bajante debe diseñarse atendiendo a las pendientes y diámetros adecuados.
Analizar todos estos puntos conjuntamente permite saber si la propuesta inicial es viable o si resulta conveniente modificar ligeramente la ubicación elegida para simplificar las instalaciones.
¿Se puede trasladar la cocina a cualquier habitación?
La libertad para redistribuir una vivienda tiene determinados límites. Una habitación que sobre el plano parece perfecta puede presentar dificultades cuando se estudian las instalaciones, la ventilación o los elementos estructurales que la rodean.
También hay que valorar cómo quedará la circulación una vez realizada la reforma. Mover la cocina debería mejorar el uso general de la vivienda, de modo que conviene estudiar su relación con el salón, el comedor, las zonas de paso y el resto de habitaciones.
En determinados proyectos puede resultar interesante ocupar parte de una estancia, intercambiar la posición de dos habitaciones o incorporar la cocina a una zona de día abierta. La solución adecuada dependerá tanto de las posibilidades técnicas como de los hábitos de quienes viven en la casa.
Permisos y comunidad de propietarios
Los trámites necesarios dependerán del municipio y del alcance de la intervención. Una reforma que implique cambios relevantes en las instalaciones puede exigir comunicaciones, declaraciones responsables, licencias u otra documentación municipal, por lo que conviene comprobar previamente qué procedimiento corresponde.
También hay que prestar atención a los elementos comunes del edificio. La Ley de Propiedad Horizontal permite realizar modificaciones dentro de una vivienda siempre que, entre otras condiciones, no alteren la estructura general, la seguridad, la configuración exterior ni los derechos de otros propietarios, y establece la obligación de comunicar determinadas obras a la comunidad.
Por ello, si el traslado afecta a bajantes, conductos u otros elementos comunes, el proyecto debe estudiarse con especial cuidado.
¿Cuándo compensa cambiar la cocina de sitio?
La respuesta depende de lo que permita conseguir la nueva distribución. En algunas viviendas, desplazar unos metros la cocina hace posible unirla al salón y obtener una zona común mucho más aprovechable. En otras, su traslado libera una habitación que puede resolver necesidades importantes de espacio.
El coste también debe ponerse en relación con la complejidad de modificar las instalaciones. Si para alcanzar la nueva posición hay que realizar recorridos excesivamente largos, intervenir sobre numerosos elementos o ejecutar soluciones constructivas complicadas, puede ser preferible estudiar una distribución diferente.
La decisión debería tomarse después de comparar varias posibilidades sobre el propio inmueble y valorar tanto el resultado final como la intervención necesaria para conseguirlo.
Una reforma pensada desde la distribución
Mover una cocina puede abrir posibilidades que cuesta imaginar observando la vivienda tal y como está actualmente. En VIP Reformas podemos ayudarte a contactar con empresas especializadas en reformas de cocina que están cerca de ti y te van a ofrecer el mejor presupuesto.



